El nance es un símbolo de nuestra identidad, una fuente de sabor y una medicina natural. ¡Descúbrelo y enamórate de él!
En Centroamérica, el nance es parte de nuestra historia y cultura. Lo encontramos en dulces, bebidas, remedios caseros y hasta en artesanías. Pero, ¿Sabes realmente todo lo que esta fruta puede ofrecerte? ¡Prepárate para descubrir sus secretos y convertirte en un experto en nance!
Este pequeño fruto amarillo, de aroma intenso y sabor peculiar entre dulce y ácido, no solo es delicioso: también es una joya nutricional. Rico en vitamina C, fibra y antioxidantes, el nance fortalece el sistema inmunológico, mejora la digestión y ayuda a combatir el envejecimiento celular.
Más allá de sus propiedades saludables, el nance también tiene un valor sentimental. Su recolección en temporada es motivo de reunión familiar y su preparación en recetas como la chicha, el fresco de nance o los tradicionales dulces en conserva, nos conecta con nuestras raíces y con la memoria de nuestras abuelas.
Así que la próxima vez que lo veas en el mercado, no lo pienses dos veces: el nance es mucho más que una fruta exótica, es un pedacito de nuestra identidad centroamericana.
¿QUÉ ES Y POR QUÉ ES TAN PRECIADO EL NANCE EN CENTROAMÉRICA
El nance (Byrsonima crassifolia), también conocido como nancite, changunga o tapalcuán, es una fruta originaria de América tropical. Su sabor agridulce y su aroma característico lo hacen muy popular en Centroamérica, además de las siguientes características:
- Sabor único: Una combinación de dulce y ácido que lo hace irresistible.
- Versatilidad: Se adapta a una gran variedad de preparaciones, desde dulces hasta bebidas.
- Tradición: Parte de la cultura y la gastronomía de Centroamérica.
- Beneficios: Aporta vitaminas, minerales y propiedades medicinales.

¡Variedad a la orden!: Descubre los tres tipos de nance que existen
El nance es un símbolo de identidad, sabor y tradición. Y aunque solemos pensar en el clásico nance amarillo, lo cierto es que existen distintas variedades que le dan un toque único a cada receta y celebración en nuestras tierras:
Nance amarillo:
Es el más conocido y consumido en toda la región. Su pulpa densa y su sabor entre dulce y ligeramente fermentado lo hacen ideal para comer directamente del árbol o usarlo en preparaciones tradicionales como la chicha de nance, jaleas o el famoso "nance en miel". Es la variedad que nos transporta a las meriendas de la infancia y a las ferias del pueblo.
Nance blanco:
Menos común pero muy apreciado por su dulzura suave y su textura más tierna. Su sabor delicado lo convierte en un ingrediente estrella para postres artesanales, helados caseros y refrescos naturales. En algunas zonas rurales, también se usa para preparar cremas o batidos con leche, resultando en bebidas refrescantes y reconfortantes.
Nance rojo:
Más difícil de encontrar, pero muy valorado por su sabor ácido y su color vibrante. Esta variedad suele usarse en preparaciones más atrevidas como encurtidos, vinagretas, salsas o incluso acompañamientos para carnes. Su acidez aporta un contraste delicioso en platillos salados y también se presta para experimentos culinarios más contemporáneos.

RECETAS CON FRUTOS CÍTRICOS DE LA REGIÓN:
TOP DE RECETAS QUE PUEDES HACER CON NANCE
De generación en generación, se nos han enseñado a aprovechar el sabor único del nance en recetas que hoy siguen siendo protagonistas en fiestas, meriendas y reuniones familiares. Aquí te compartimos algunas de las más queridas en Centroamérica:
- Nance en miel: Este clásico no puede faltar en Semana Santa ni en los hogares que aman lo tradicional. Se cocina el nance con panela, canela y clavos de olor hasta lograr un almíbar espeso y aromático que envuelve cada frutita en dulzura. Se sirve frío o a temperatura ambiente, y su sabor es pura nostalgia.
- Chicha de nance: Refrescante, fermentada y ligeramente espumosa, esta bebida es todo un ritual. Se prepara dejando fermentar el nance con azúcar y agua por varios días, hasta que alcanza ese sabor tan particular entre dulce y ácido. Ideal para los días calurosos, y aún mejor si se comparte entre amigos al pie de una hamaca.
- Nance curtido: Aquí el nance saca su lado más atrevido. Se conserva en aguardiente, vinagre o incluso chile, dando como resultado un bocado picante, sabroso y con carácter. Perfecto como botana o para acompañar carnes frías y quesos, especialmente en celebraciones o fiestas patronales.
- Helado de nance: Su sabor intenso y perfumado se convierte en un verdadero deleite cuando se transforma en helado. La pulpa del nance se mezcla con leche o crema, y al congelarse da lugar a un postre cremoso, refrescante y lleno de sabor local. Una delicia para los que aman lo artesanal.

Cómo elegir, conservar y usar el nance como un experto
Aprende los mejores trucos para sacar el máximo provecho en tu cocina al nance:
- Elige nances maduros, con un color amarillo intenso y un aroma dulce.
- Conserva los nances en un lugar fresco y seco, o en el refrigerador.
- Para pelar los nances, sumérgelos en agua caliente durante unos minutos.
- Experimenta con diferentes especias y hierbas para realzar su sabor.
Utiliza la madera del árbol para fabricar muebles y utensilios de cocina.
Fuentes:
