¿Sabías que el borojó es conocido como el "oro del Chocó"? Esta fruta, originaria de la selva húmeda tropical, ha sido utilizada por generaciones en Centroamérica por sus múltiples beneficios y su sabor inigualable.
El borojó (Borojoa patinoi) es una fruta tropical que crece en la región del Pacífico, desde Colombia hasta Panamá, y se ha ganado un lugar especial en el corazón de los centroamericanos.
Su pulpa, de color oscuro y textura densa, esconde un sabor agridulce que la hace perfecta para una amplia variedad de preparaciones.
En este artículo, exploraremos a fondo el mundo del borojó, desde sus propiedades nutricionales hasta sus usos más creativos en la cocina. Descubrirás cómo esta fruta puede transformar tus recetas y darles un toque exótico y saludable. ¡Acompáñanos en este viaje de sabor!
¿POR QUÉ ES TAN APETECIDO EN CENTROAMÉRICA?
El borojó es una fruta de la familia de las rubiáceas, conocida por su alto contenido de nutrientes y su sabor característico. Su nombre proviene de las lenguas indígenas de la región del Chocó, donde se cultiva de forma tradicional.
A diferencia de otras frutas tropicales, el borojó tiene una pulpa muy densa y poco jugosa, lo que la hace ideal para la elaboración de jugos, mermeladas, postres y otros productos procesados. Además, su sabor agridulce combina a la perfección con ingredientes dulces y salados, lo que la convierte en un ingrediente muy versátil en la cocina.

Variedades de borojó: ¿Cuál es la mejor para cocinar?
Aunque existen diferentes variedades de borojó, todas comparten características similares en cuanto a sabor y valor nutricional. Sin embargo, algunas variedades son más apreciadas que otras por su tamaño, color o textura:
- Borojó chocoano: Es la variedad más común y apreciada, originaria de la región del Chocó en Colombia. Se caracteriza por su gran tamaño y su pulpa oscura y jugosa.
- Borojó panameño: Esta variedad es más pequeña y tiene una pulpa más clara y menos ácida que el borojó chocoano.
- Borojó ecuatoriano: Similar al borojó panameño, esta variedad se distingue por su sabor ligeramente dulce y su aroma intenso.
RECETAS CON FRUTOS TROPICALES SEMEJANTES AL BOROJÓ
¿CÓMO PUEDES PREPARAR EL BOROJÓ PARA COCINAR?
Antes de utilizar el borojó en tus recetas, es importante prepararlo adecuadamente para aprovechar al máximo su sabor y textura. Aquí te dejamos algunos consejos:
- Lava y desinfecta la fruta: Lava bien el borojó con agua y jabón, y luego sumérgelo en una solución de agua con unas gotas de lejía durante unos minutos para eliminar cualquier bacteria o residuo.
- Corta la fruta: Con un cuchillo afilado, corta el borojó por la mitad y retira las semillas.
- Extrae la pulpa: Con una cuchara, extrae la pulpa del borojó y colócala en un recipiente.
- Licúa o procesa la pulpa: Si vas a utilizar la pulpa para hacer jugos o batidos, licúala con un poco de agua o leche. Si la vas a utilizar para hacer mermeladas o postres, procésala con un tenedor o un pasapurés para obtener una textura más fina.

PRINCIPALES USOS CULINARIOS DEL BORJÓ: ¡DELEITA TU PALADAR CON ESTAS IDEAS!
El borojó es un ingrediente muy versátil que se puede utilizar en una amplia variedad de preparaciones, desde jugos y batidos hasta postres y salsas. Aquí te dejamos algunas ideas para que te inspires:
- Jugos y bebidas energéticas: El jugo de borojó es un clásico en Centroamérica, conocido por sus propiedades energizantes y afrodisíacas. Se prepara licuando la pulpa con agua, leche, miel o azúcar, y a veces se le añade huevo y especias como canela o nuez moscada.
- Compotas y mermeladas: La pulpa de borojó se cocina con azúcar para obtener compotas y mermeladas, ideales para untar en pan, galletas o acompañar postres.
- Helados, nieves y paletas: El borojó se utiliza en la elaboración de helados artesanales, paletas y postres fríos, aprovechando su sabor exótico y su textura cremosa.
- Caramelos y bocadillos: Con la pulpa de borojó se pueden hacer caramelos blandos, bocadillos y gomitas, que aprovechan su textura y acidez.
- Salsas dulces y picantes: La pulpa de borojó sirve de base para salsas que acompañan carnes, pescados o platos vegetarianos, aportando un toque agridulce y exótico.
- Vinos y licores: En algunas regiones, el borojó se fermenta para producir vinos y licores artesanales, muy apreciados por su sabor único.
- Repostería y cocina fusión: El borojó se incorpora en recetas innovadoras como tartas, mousses, cócteles, entradas y platos principales, especialmente en la cocina de autor.

Jugo del amor: Borojó para el cuerpo y corazón
El jugo de borojó se prepara tradicionalmente mezclando la pulpa del fruto con leche, miel o panela, y a veces con un toque de aguardiente o vino tinto, dependiendo del gusto y la intención. Su sabor es intenso y terroso, con una textura densa que deja claro que se trata de algo más que un simple batido.
¿Por qué lo llaman jugo del amor? Se dice que el borojó es rico en fósforo, aminoácidos y vitaminas del complejo B, nutrientes que aumentan la energía, mejoran el estado de ánimo y estimulan la libido. De hecho, muchas parejas lo consumen antes de una cita romántica o como parte de rituales tradicionales para “reavivar la llama”.
Pero más allá del mito, el borojó tiene beneficios reales: fortalece el sistema inmunológico, combate el cansancio físico y mental, regula la presión arterial y es ideal para quienes necesitan un impulso natural y nutritivo.
Fuentes:
